Introducción: Aproximadamente el 20-25% de la población global está involucrada en trabajos por turnos. No existe una definición consensuada de trabajo en turnos, pero se puede conceptualizar como cualquier horario laboral que implique trabajo fuera del horario tradicional diurno (es decir, de ~8 a.m. a ~6 p.m.). Por lo tanto, el trabajo en turnos abarca el trabajo matutino, vespertino y nocturno, así como horarios rotativos, permanentes e irregulares. Está bien establecido que la pérdida de sueño y la interrupción circadiana asociada con el trabajo en turnos resulta en efectos adversos para la salud, el bienestar psicosocial y la seguridad. Dado que los humanos son activos durante el día, el trabajo nocturno representa el mayor desafío para el sistema circadiano. Por lo tanto, muchos reguladores de salud y seguridad y organizaciones laborales en todo el mundo fomentan disposiciones especiales para evaluaciones de salud para los trabajadores nocturnos, y algunos brindan orientación para evitar el trabajo nocturno permanente. Realizamos una revisión sistemática para evaluar los efectos diferenciales del trabajo nocturno permanente (PNW) y el trabajo en turnos rotativos que incluye turnos nocturnos (RWN) en la salud, la seguridad y el rendimiento.
O’Keeffe et al. (Mié,) estudiaron esta cuestión.