El significado no se atribuye al mensaje en sí, sino que surge de su acción sobre el receptor. A partir de esta idea principal, se puede construir un modelo matemático del significado. El receptor se define por un conjunto de sus estados; el mensaje es un operador que actúa sobre estos estados y transfiere al receptor de un estado a otro. El significado no debe atribuirse ni al estado del receptor ni al operador del mensaje; el significado surge mientras el conjunto de estados del receptor se mapea a sí mismo y el receptor transfiere de un estado a otro mediante el operador del mensaje. Este enfoque general se puede realizar en términos de formalismos como la teoría de autómatas, representación matricial, algoritmos, cadenas de Markov, espacio de parámetros, y otros. Se consideran diferentes clases de significados, incluidos finitos, contables y continuos; reversibles e irreversibles; deterministas y probabilísticos. Se muestra que un operador de significado arbitrario puede descomponerse en un producto de operadores de significado elementales en caso de su asociatividad.
Алексей Круглый (Sat,) estudió esta cuestión.