Este estudio investiga la urgencia de proporcionar protección legal a los niños de la calle que son víctimas de explotación en medio del aumento de casos reportados y las débiles respuestas de aplicación de la ley. Empleando un método jurídico normativo con un enfoque descriptivo-analítico, la investigación integra materiales legales primarios y secundarios para evaluar la efectividad de los mecanismos de protección existentes. Los hallazgos revelan que la pobreza, la supervisión social limitada y la ausencia de sanciones disuasorias son los factores dominantes que impulsan la explotación infantil. Las consecuencias son multidimensionales, afectando negativamente la salud física, la educación, la estabilidad psicológica y las perspectivas socioeconómicas a largo plazo de los niños. La novedad de esta investigación radica en su integración interdisciplinaria de perspectivas legales, sociales, económicas, educativas y de salud para formular un modelo de protección responsivo y aplicable. El estudio concluye que combatir la explotación de los niños de la calle requiere más que regulaciones normativas; demanda un marco coordinado intersectorial que involucre instituciones legales, agencias de bienestar social y la participación de la comunidad para garantizar una protección efectiva y sostenible.
Musofiana et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.