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El Trastorno de Personalidad Límite (TPL) se asocia frecuentemente con comportamientos adictivos; sin embargo, esta comorbilidad sigue siendo subdiagnosticada y subtratada. Presentamos el caso de un soldado de 22 años que fue hospitalizado tras intentar suicidarse mientras se encontraba en un estado depresivo, exhibiendo múltiples adicciones, incluyendo ciberadicción, adicción al deporte, dependencia emocional y consumo de múltiples sustancias (cannabis, benzodiazepinas, alcohol). Las evaluaciones psicométricas (MMPI-2, TAT) revelaron problemas de identidad significativos. El curso clínico se caracterizó por impulsividad, desregulación emocional y autolesiones recurrentes, intercaladas con fases de cooperación y búsqueda relacional. Este ejemplo ilustra la expresión polimórfica del TPL en contextos contemporáneos, donde la aparición de adicciones conductuales es crucial. Estudios recientes confirman la alta prevalencia de comorbilidad entre TPL y adicciones, destacando la necesidad de un tratamiento integrado y simultáneo. Este caso resalta la imperiosa necesidad de adaptar las estrategias terapéuticas para enfrentar nuevas formas de adicción, particularmente aquellas vinculadas a entornos digitales.
Anouar et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.