Los TR-NPS en la demencia avanzada marcan un umbral para el reconocimiento oportuno y un cambio de la escalada farmacológica hacia una atención proporcionada, concordante con los objetivos y que preserve la dignidad, abordando explícitamente el sufrimiento multidimensional y alineándose con los valores del paciente. La participación temprana y colaborativa de equipos de cuidados paliativos especializados, junto con un apoyo estructurado a los cuidadores, puede reducir la variación no justificada y promover una práctica consistente centrada en la persona en entornos comunitarios y hospitalarios. El trabajo futuro debería operacionalizar criterios y disparadores de referencia para los TR-NPS, desarrollar herramientas y caminos de decisión adaptables al entorno, y evaluar modelos de co-gestión de cuidados paliativos tempranos utilizando resultados que enfatizan el confort y la dignidad para los pacientes y cuidadores.
O'Hara-Veintimilla et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.