La cirugía colorrectal se asocia con una alta tasa de sepsis. La sepsis intraabdominal puede ser espontánea (en el momento de la catástrofe colónica) o postoperatoria. Las contribuciones relativas al control de la sepsis dependen de (a) la gravedad inicial de la infección (factor de la enfermedad), (b) la oportunidad y adecuación de los intentos de tratamiento (factor del cirujano), y (c) la salud general del paciente y su capacidad consecuente para soportar el proceso (factor del paciente). Es importante dilucidar las contribuciones relativas en el pronóstico de la sepsis, el fracaso del control de la fuente de sepsis y su mitigación en la cirugía colorrectal. La prevención de la progresión de la sepsis se logra mediante terapia temprana dirigida a objetivos y control de la fuente de sepsis. La presencia de organismos viables en el campo quirúrgico antes del cierre de la herida y la variación interindividual en los mecanismos de defensa del huésped son los factores más importantes en la sepsis postoperatoria. Los argumentos a favor de una ileostomía de desfusión tras la resección anterior de cáncer rectal debido a la carga de una fuga anastomótica pueden equilibrarse con los argumentos a favor de un enfoque proactivo que evite la carga de una ileostomía. El factor del paciente predomina en el pronóstico de la sepsis en cirugía colorrectal de emergencia, pero los factores relacionados con el cirujano pueden influir en la morbilidad y mortalidad tanto en la cirugía colorrectal electiva (planificada) como de emergencia.
Elroy Patrick Weledji (Tue,) estudió esta cuestión.