Resumen La tradición del contrato social, conjeturo, se constituye por un entendimiento de los pueblos como personas. Exploro esta conjetura al investigar una contribución sustancial a la tradición: la de Rousseau. Es en la consideración sistemática de la naturaleza de las personas, definida con respecto a la autonomía, donde puede entenderse el corazón de su teoría del contrato social. Argumento que los 'argumentos de principio' en Rousseau se originan de (1) considerar la autonomía de los ciudadanos individuales y (2) considerar la autonomía de la totalidad del pueblo como una persona. La primera produce una restricción sobre el contenido de las leyes (que están orientadas al bien común), y la segunda produce una restricción sobre la forma de las leyes, o la manera en que pueden ser permitidamente dadas (que el derecho legislativo pertenece siempre al pueblo, y que su transferencia, en el despotismo o la representación, es esclavitud colectiva). Esto último nos permite entender el argumento fundamentado de Rousseau a favor de la democracia. Un insight crucial para la filosofía política: más allá de que la personalidad delimite cómo pueden ser tratados los ciudadanos o cómo se relacionan entre sí, la personalidad también puede delimitar la forma de la organización social-institucional (es decir, en conformidad con la concepción de lo que se necesita para que la totalidad social sea una persona).
William Grant Ray (Jue,) estudió esta cuestión.