Resumen El principio de protección de civiles en la guerra es antiguo, pero precario. Su precariedad es evidente en los escritos de George Orwell; se burla del realismo militar, denuncia el pacifismo antibelicista y argumenta a favor del bombardeo de áreas que no diferencia entre civiles y combatientes. Sostengo que la posición de Orwell es coherente y anticipa los debates contemporáneos dentro de la teoría de la guerra justa. La idea de que debemos proteger a los inocentes en la guerra no es inherentemente contradictoria, pero es precaria y, por lo tanto, sujeta a abandono en tiempos de gran violencia política. Esto apoya el argumento de Orwell de que, aunque la guerra a veces sea el mal menor, siempre es mal, porque nos invita a abandonar nuestros principios morales fundamentales. Debemos tomar este punto con más seriedad al razonar sobre la guerra.
Jennifer Kling (Mar,) estudió esta cuestión.