Este trabajo propone un marco teórico unificador: la Ley de Estabilidad Patológica, que redefine la enfermedad no como la presencia de componentes anormales, sino como la existencia de estados estables del sistema patológico sostenidos por dinámicas biológicas. Demostramos que la persistencia de la enfermedad está gobernada por la estabilidad de los atractores patológicos dentro de sistemas biológicos no lineales, y que la cura corresponde no a la eliminación de componentes, sino a la desestabilización irreversible de estos atractores. Esta formulación es independiente del sustrato, invariante en escala y agnóstica respecto a la enfermedad. Proporciona una definición precisa de cura, explica la recaída y resistencia como inevitabilidades dinámicas en lugar de fracasos en el tratamiento, y establece límites fundamentados sobre la curabilidad.
Harsha Vardhan Routhu (Jue,) estudió esta cuestión.