La población envejecida de China se ha vuelto más notable con rápidos cambios demográficos, lo que plantea preguntas sobre la oferta laboral, la sostenibilidad de las pensiones y el desarrollo económico más general. La población de China está envejeciendo más rápido que en muchos otros países, sin embargo, está en un nivel de desarrollo económico insuficiente; como consecuencia, sus problemas son más graves y complicados que los de muchos otros países. En este sentido, se ha propuesto la "jubilación retrasada" como el principal instrumento para gestionar los problemas relacionados con el envejecimiento en los sectores social y financiero. Uno podría argumentar que retrasar la jubilación aumenta la oferta laboral y ayuda a reducir la creciente presión sobre los sistemas de pensiones. Por el contrario, la jubilación retrasada y el envejecimiento de la población pueden causar cambios en la estructura del mercado laboral y problemas de justicia intergeneracional. Este documento estudia las posibles consecuencias de la jubilación retrasada en el crecimiento económico de China y busca formas de lograr la igualdad social con eficiencia financiera combinando datos empíricos con análisis de políticas. Este artículo aborda los problemas clave y los beneficios probables de la jubilación retrasada con el fin de proporcionar ideas para un diseño de políticas más flexible, diversificado y sostenible ante el envejecimiento acelerado.
Helen Ping (jue,) estudió esta cuestión.