La fungemia mixta, definida como la aislamiento de dos o más especies fúngicas de la misma muestra, es rara y a menudo se diagnostica de manera subóptima. Representa un desafío diagnóstico y terapéutico debido a su alta morbilidad y mortalidad. Informamos el caso de un paciente de 66 años con diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión, hospitalizado por una pielonefritis obstructiva complicada por coma hiperosmolar. El curso clínico estuvo marcado por una candidemia mixta debida a Candida tropicalis y Candida krusei, identificada solo después de 10 días de incubación de cultivos de sangre. La prueba de susceptibilidad antifúngica reveló una sensibilidad variable a los agentes antifúngicos, con la resistencia natural de C. krusei al fluconazol. A pesar de la terapia antifúngica apropiada, el paciente falleció tras un shock séptico. Este caso destaca la rareza y gravedad de la fungemia mixta, así como la importancia de un diagnóstico temprano y preciso para optimizar el manejo y mejorar el pronóstico.
Misab et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.