La rápida expansión de la educación digital en el siglo XXI ha posicionado a los Entornos de Aprendizaje en Realidad Virtual (VRLE) como espacios prometedores para fomentar una mayor autonomía en el aprendizaje. A medida que las tecnologías inmersivas se vuelven más accesibles y pedagógicamente versátiles, ofrecen a los estudiantes oportunidades para regular sus procesos de aprendizaje, experimentar en escenarios interactivos y avanzar a su propio ritmo. Esta revisión examina cómo se ha conceptualizado e investigado el aprendizaje autónomo en la investigación de VRLE a través de un análisis bibliométrico integral de estudios publicados entre 2000 y 2025. Los resultados revelan un campo de investigación moldeado por dos orientaciones principales: una centrada en dimensiones humanísticas y pedagógicas (diversidad del aprendiz, diseño instruccional y estrategias basadas en evidencia) y otra en innovación tecnológica (inteligencia artificial, aprendizaje automático y sistemas basados en simulación). Los análisis temáticos muestran que la educación digital e inmersiva domina la producción académica actual, mientras que las áreas directamente relacionadas con la autonomía, el aprendizaje personalizado y las metodologías centradas en el estudiante siguen siendo comparativamente menos desarrolladas. En consecuencia, es crucial reforzar las estructuras pedagógicas que posibiliten el aprendizaje autónomo en entornos de realidad virtual e integrar los avances tecnológicos de forma que se traduzcan en mejoras tangibles en la calidad educativa en diferentes contextos.
Fernández-Arias et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.
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