En “Una anatomía de la crítica de la IA”, el autor relata un experimento en el que encargó al modelo de lenguaje grande Claude la escritura de un libro sobre cómo la IA puede mejorar la vida humana. A través de una lectura minuciosa del manuscrito resultante, el ensayo critica la salida del modelo no solo como información, sino como un objeto estético distinto. El análisis destaca el “optimismo anódino” de Claude, su dependencia de la retórica de la gestión corporativa, y el eventual “fallo” de su prosa hacia una abstracción llena de jerga a medida que se expandía la ventana de contexto. En última instancia, el ensayo argumenta que para entender la IA, debemos mirar más allá del binario del utopismo y la fatalidad para analizar la “estupidez” y el estilo específicos y ajenos de la máquina misma.
Jacob Potash (Sun,) estudió esta cuestión.