El hígado tiene una microarquitectura única, con los sinusoides hepáticos recibiendo sangre de la vena portal y de la arteria hepática, y drenando en la vena central. Este flujo establece un gradiente de oxígeno a lo largo de los sinusoides, crítico para definir la zonación hepática. En la enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica (MASLD), la acumulación de grasa y la fibrosis interrumpen esta arquitectura, contribuyendo a la hipoxia localizada. La creciente evidencia implica a la hipoxia en MASLD, incluyendo la activación de sensores de hipoxia canónicos como los factores inducibles por hipoxia. Además, la hipoxia intermitente crónica, característica de la apnea obstructiva del sueño (OSA), está epidemiológicamente y mecánicamente asociada con la progresión de MASLD. Esta revisión examina la dinámica del oxígeno intrahepático, la interacción entre OSA y MASLD, y las respuestas moleculares a la hipoxia, proponiendo la hipoxia intrahepática como un determinante espacial de la lesión hepática.
Fuster-Martínez et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.