Un avance clave es la aparición de inmunoterapias basadas en células, anticuerpos bispecíficos y pequeñas moléculas de nueva generación que van más allá de los objetivos inmunitarios adaptativos para modular la inmunidad innata directamente. En conjunto, estos agentes ilustran un concepto unificador: la modificación exitosa de la enfermedad requerirá la interceptación sincrónica de la inflamación, el remodelado fibrótico y la lesión vascular en lugar de abordar estos dominios de manera independiente.
Batani et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.