Resumen La apicultura ofrece una perspectiva para estudiar el cambio climático, vinculando dinámicas ecológicas con prácticas culturales, tecnologías y medios de vida. Si bien los impactos ecológicos en las abejas y la polinización están bien estudiados, se sabe menos sobre cómo la apicultura como práctica social se adapta. Esta revisión sistemática sintetiza 27 estudios revisados por pares en distintas regiones y disciplinas, guiados por la teoría de la práctica social. Examinamos cinco dimensiones interrelacionadas: competencias, materiales, significados, temporalidades y relaciones más que humanas, que dan forma a la apicultura bajo el estrés climático. Los hallazgos muestran que la adaptación no se limita a soluciones técnicas. Incluye cambios en el conocimiento, el diseño de las colmenas, el tiempo y cambios en los significados culturales y relaciones con las abejas y los paisajes. Las estrategias varían desde modificaciones en las colmenas y transhumancia hasta el aprendizaje comunitario y nuevos enfoques del riesgo. Sin embargo, la capacidad adaptativa es desigual. Conceptualizar la apicultura como una práctica sensible al clima avanza el diálogo inter y transdisciplinario y fomenta estrategias de adaptación más inclusivas y efectivas. Este enfoque para revisar la micro-adaptación climática práctica es replicable en otros campos de práctica.
Meisch et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.