Las Artes Marciales Mixtas (MMA) han alcanzado una madurez institucional sustancial como un deporte global regulado. Sin embargo, su desarrollo conceptual sigue dependiendo en gran medida de marcos disciplinares externos como las artes de golpeo, la lucha y el Jiu-Jitsu brasileño. Este documento propone una taxonomía nativa de MMA basada en la lógica interna de la interacción competitiva. El modelo distingue entre zonas estructurales de compromiso y la capa funcional que comprende intenciones, modos funcionales y componentes técnicos, ofreciendo un marco integrado para describir cómo se desarrolla la acción en MMA. La taxonomía enfatiza que el rendimiento del luchador se configura no solo por el trasfondo disciplinar, sino también por tendencias funcionales adaptativas y roles específicos del contexto. Observaciones empíricas de competencias de élite ilustran las limitaciones de las clasificaciones basadas en el origen y apoyan una perspectiva centrada en MMA. En lugar de prescribir técnicas, el marco proporciona un lenguaje conceptual para entender MMA como un sistema autónomo. También esboza posibles implicaciones para la organización del entrenamiento, caminos de desarrollo de atletas y el diseño curricular a nivel de gobernanza.
Liviu Dănuț Ionescu (jue,) estudió esta cuestión.