En la economía moderna, una gestión efectiva y relaciones financieras transparentes son clave para construir un sistema económico competitivo y sostenible. Estructuras de gestión eficientes, toma de decisiones estratégicas y operaciones financieras transparentes mejoran el uso de recursos, la optimización de inversiones y el rendimiento del mercado. Este estudio muestra que la integración de la gestión y las relaciones financieras mejora el rendimiento económico, la transparencia y la sostenibilidad, mientras que una gestión débil y finanzas no transparentes perjudican la competitividad. Las políticas gubernamentales, las reformas institucionales y las inversiones estratégicas apoyan aún más la innovación y la resiliencia económica, destacando la necesidad de una mejora continua en las prácticas de gestión corporativa y estatal.
Ibrahimova et al. (Mar,) estudiaron esta cuestión.