Resumen En contraste con las tendencias de calentamiento global, gran parte de Eurasia experimentó una tendencia de enfriamiento invernal entre 1990 y 2014. Algunos estudios han propuesto un vínculo causal entre este enfriamiento regional, particularmente fuerte en Siberia, y las reducciones coincidentes en la extensión del hielo marino ártico. Sin embargo, los modelos climáticos históricos de libre ejecución simulan abrumadoramente un señal de calentamiento forzado en Eurasia, lo que lleva a otros estudios a sugerir que la variabilidad interna explica el enfriamiento observado. Aquí, utilizamos predicciones climáticas estacionales retrospectivas para resaltar un vínculo dinámico robusto entre el enfriamiento siberiano y los cambios en la circulación atmosférica del Atlántico noreste. Al examinar la predictibilidad interanual de estos patrones de circulación, encontramos señales de modelos débilmente espurias pero hábiles. Cuando estas señales dinámicas débiles se corrigen, también emerge una mayor variabilidad de baja frecuencia en la temperatura siberiana aguas abajo, con la mitad del enfriamiento observado de 1990 a 2014 simulado. Nuestros resultados sugieren que la variabilidad climática decadal de Eurasia es al menos en parte impulsada por una respuesta de circulación atmosférica predecible a condiciones de frontera que evolucionan lentamente.
Dunstone et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.