Los empleados migrantes tienen conocimientos, habilidades y capacidades que pueden no ser reconocidos por las organizaciones o países. Típicamente, tienen conocimiento, identificación e internalización de más de una cultura. Esto les permite apoyar los flujos de conocimiento internacional y facilitar redes sociales interculturales al participar en la mediación cultural: el acto de facilitar interacciones entre culturas. En una serie de cuatro estudios que emplean métodos cualitativos y cuantitativos, desarrollamos y validamos una evaluación general de contexto de la mediación cultural. El resultado es una escala que evalúa la frecuencia de cinco comportamientos de mediación cultural: interpretar comportamientos basados en la cultura, enseñar a otros sobre un grupo cultural, mediar entre culturas, abogar por un grupo cultural y asesorar personas entre culturas. Dado que esta escala no está limitada por el contexto organizacional, puede utilizarse para evaluar y aprovechar la mediación cultural en una amplia gama de entornos que se beneficiarían de la mediación cultural, incluidas las empresas multinacionales, las organizaciones no gubernamentales internacionales y las asociaciones intergubernamentales.
Vora et al. (2026) estudiaron esta cuestión.