El desarrollo de áreas urbanas para acomodar poblaciones en auge ha llevado a la construcción de edificios de gran altura que se concentran en una proximidad relativamente cercana. Esta tendencia parece estar acelerándose y puede resultar en la formación de lo que se podría denominar "bosques urbanos de gran altura", que consisten en un grupo de edificios altos y esbeltos, muy cercanos entre sí. Uno de muchos ejemplos de tal colección de edificios se muestra en la Figura 1. Es bien reconocido que las cargas de viento sobre tales edificios son influenciadas significativamente por la proximidad y orientación de los edificios circundantes, al igual que la respuesta sísmica. Pero al diseñar los cimientos de tales edificios, ha habido una tendencia a enfocarse en cada edificio como una estructura individual e isolada.
H G Poulos (2025) estudió esta cuestión.