El confinamiento por COVID-19 creó diferentes experiencias de vivir en la ciudad. Incluso al caminar. La pandemia de COVID-19 ha cambiado la forma de experimentar la ciudad, incluso caminar en ella. Un sentido de cambio en las relaciones dentro de la ciudad nos ha inspirado a cuestionar el mainstream de los públicos políticos y los imaginarios sociales. Las estructuras de gobernanza y la planificación urbana se construyen y difunden actualmente a través de un enfoque de arriba hacia abajo, formado en instituciones nacionales que luego son transmitidas y filtradas hacia los niveles regionales y locales. En tiempos de gran interconectividad global, pandemia, escenarios apocalípticos, cambios ambientales, hay una presión intensificada para identificar, crear y explotar nuevos recursos. En este sentido, el Antropoceno presenta a los sistemas políticos y las instituciones desafíos profundos: los modos existentes de producción y consumo económico están demostrando ser insostenibles en medio de la crisis climática y ambiental global. Hay una falta de organización con las comunidades locales, las realidades locales y los sistemas de gobernanza locales. Así, en este documento, problematizamos la organización y el liderazgo en la ciudad, proponiendo repensar las matices y variaciones ambientales, sociales y culturales locales, con el fin de trabajar hacia la disminución del impacto de las actividades urbanas en el Sistema Tierra, especialmente en un momento de crisis climática. Discutiremos por qué será importante reorganizar el concepto de liderazgo en la ciudad, así como reorganizar las economías de las ciudades hacia modelos de producción y consumo sostenibles, proponiendo un nuevo enfoque sobre liderazgo, crecimiento económico e innovación.
Quinn et al. (Vie,) estudiaron esta pregunta.