Introducción: El matrimonio precoz y forzado (MPF) sigue siendo una práctica tradicional dañina que viola gravemente los derechos humanos de las niñas y mujeres, perpetuando la desigualdad de género, la exclusión social y serios riesgos para la salud física, mental y reproductiva. Objetivo: Comprender las experiencias vividas de mujeres migrantes de países donde el MPF es prevalente, destacando el impacto multidimensional de esta práctica. Métodos: Un estudio fenomenológico cualitativo, fundamentado en la perspectiva de Max van Manen. Realizado dentro del proyecto europeo Enfoque Intercultural para Prevenir Prácticas Dañinas (IAPHP), con aprobación ética, el estudio involucró entrevistas fenomenológicas con siete mujeres migrantes de contextos culturales donde el MPF persiste. Resultados: Emergieron tres temas centrales: (i) dinámicas culturales y sociales que sostienen el MPF; (ii) consecuencias físicas, psicológicas y sociales, incluyendo embarazos precoces y aislamiento; y (iii) estrategias de resistencia, protección y búsqueda de apoyo. Las participantes informaron sobre coerción familiar, normalización de la desigualdad de género y falta de alternativas educativas o económicas, mientras expresaban sentimientos de pérdida, sufrimiento y subyugación. Conclusión: El MPF constituye una violación estructural de los derechos humanos que socava la autonomía de las mujeres y perpetúa ciclos de pobreza y vulnerabilidad. Este estudio refuerza la necesidad de preparar a los profesionales de la salud—particularmente a las enfermeras—para intervenciones culturalmente competentes, así como
Coutinho et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.