La fijación sin injerto es viable en NUs estables seleccionadas, ofreciendo una unión comparable y una función superior, aunque con un tiempo de curación más largo. El injerto óseo sigue siendo ventajoso en NUs quísticas, prolongadas o biológicamente comprometidas. El tratamiento debe adaptarse en función de las características de la NU y los factores del paciente.
Elshahhat et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.