Observamos que el acoplamiento estructura-función del circuito cerebro-cerebeloso después del infarto, basado en su anatomía y mapeado a la función motora (con el DSCT como la vía clave que media/modera el pronóstico), sirve como un potente biomarcador para el pronóstico de extremidades inferiores y una base para la rehabilitación precisa.
Liu et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.