Andorra es un país pequeño. Algunos lo definen como un pueblo estado. Demográficamente, el país es diverso, con una gran cantidad de habitantes procedentes de otros lugares que han hecho de Andorra su hogar. Como es evidente, este hecho tiene consecuencias, no necesariamente negativas, y una se ve reflejada en los medios de comunicación, que tienen una función notable en lo que respecta al conocimiento de la lengua, la integración y la cohesión social. La gran cantidad de medios de comunicación propios, todos hechos y pensados en catalán, establecidos ya en el último decenio en unas determinadas cabeceras —de papel y digitales—, radios y televisión, afrontan dos retos: continuar siendo una correa de transmisión en catalán de los hechos que ocurren en Andorra y hacerlo con la mirada puesta en los nuevos hábitos de consumo informativo a través de las redes, en las que otras lenguas son predominantes.
Albert Roig Loscertales (Fri,) estudió esta cuestión.