La economía política de la pena (EPP) ha representado durante mucho tiempo una de las corrientes teóricas más relevantes en criminología. Sin embargo, las recientes experiencias latinoamericanas ponen en tela de juicio su capacidad para comprender patrones y tendencias de la pena más allá de los países centrales. El intenso aumento en las tasas de encarcelamiento en un período de considerable desarrollo económico en la región aparentemente indicaría el fracaso del potencial explicativo de la EPP en relación con la pena en la periferia global. Basado en una revisión bibliográfica, establezco un balance teórico, metodológico e histórico de esta corriente teórica, y presento dos caminos para superar sus actuales dilemas y limitaciones: el rescate de la categoría gramsciana de ‘hegemonía’ y la mirada concreta a la realidad dependiente local. Al reconocer sus limitaciones contemporáneas y ajustar algunas de sus premisas históricas, la EPP renueva su relevancia y se presenta como un marco teórico fundamental para comprender la pena incluso en la periferia del capitalismo.
L.P.D. Santo (Vier,) estudió esta cuestión.