El daoísmo, considerado en términos amplios, es una tradición viva global con raíces en los primeros textos filosóficos chinos, que abarca elementos académicos, religiosos y prácticos. Este artículo examina sus dimensiones éticas, políticas y metaéticas clave, particularmente como se expresan en el Laozi y el Zhuangzi. Estos textos aspiran a hablar desde las perspectivas más amplias, empujándonos más allá de consideraciones demasiado humanas. La filosofía daoísta reconoce cómo los extremos tienden a ser erosionados por sus opuestos. Advierten contra aferrarse firmemente a posiciones éticas absolutas y adoptar ambiciones políticas desmedidas. Un enfoque ético-político daoísta es uno de no exagerar las cosas y permitir que las cosas se realicen por sí mismas.
O'Neill et al. (miércoles) estudió esta cuestión.