Se fabricaron partículas compuestas de nanofibras de celulosa oxidadas por TEMPO (TOCN)-Fe3O4 (TF) utilizando TOCNs de diferentes longitudes de fibra, donde los TOCNs largos eran aproximadamente 3 veces más largos (alrededor de 1 μm) que los TOCNs cortos (aproximadamente 350 nm). El objetivo era elucidar cómo la relación de aspecto de las nanofibras gobierna la morfología de las partículas, el rendimiento magnético y la bioafinidad. Los análisis de SEM y TEM revelaron que ambos tipos de TOCN formaron partículas esféricas (aproximadamente 2-3 μm) con texturas superficiales fibrosas, sin embargo, la distribución de Fe3O4 varió significativamente. Los TOCNs cortos promovieron un denso enredamiento de fibras dentro de las gotas, atrapando efectivamente nanopartículas de Fe3O4 dentro del núcleo de la partícula, mientras que los TOCNs largos facilitaron la migración de Fe3O4 hacia la superficie de la partícula. A pesar de potencias ζ similares (-44 a -49 mV) y comportamiento de histéresis superparamagnética, la accesibilidad de Fe3O4 en la superficie influyó fuertemente en la respuesta biofuncional sin alterar la magnetización. Estos hallazgos proporcionan una estrategia escalable para diseñar composites magnéticos de celulosa bioactivos con reactividad superficial personalizable para biosensado, biocatalisis y separación magnética en el campo biomédico.
Bahri et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.