Este artículo examina el terreno controvertido de la identidad masculina en el discurso público brasileño contemporáneo, basándose en una lectura cercana de un intercambio intelectual televisado en el que el filósofo Luís Felipe Pondé aborda preguntas sobre lo que los hombres heterosexuales quieren, cómo expresan emociones y cómo han sido posicionados dentro de narrativas sociales influenciadas por el feminismo. Situando este intercambio dentro de un marco teórico más amplio que incluye el concepto de masculinidad hegemónica de R.W. Connell, la sociología de la cultura terapéutica de Eva Illouz y la investigación reciente sobre los movimientos de la manosfera y MGTOW, argumentamos que la masculinidad contemporánea se encuentra atrapada entre dos demandas en competencia: el ideal estoico heredado, que sitúa el cuidado masculino en la acción más que en la divulgación verbal, y una norma terapéutica emergente que patologiza el silencio emocional. Además, sostenemos que el desplazamiento de los hombres como categoría de investigación académica ha producido un vacío discursivo cada vez más llenado por contra-movimientos reaccionarios. En lugar de adjudicar entre estos polos, proponemos un marco de "pluralismo expresivo" que reconoce múltiples registros legítimos del afecto masculino sin reducir el cuidado a la performance de la vulnerabilidad. El análisis lleva implicaciones para los estudios de género, el discurso de salud pública y la sociología de las emociones.
Zen Revista (Miércoles,) estudió esta cuestión.