Las limitaciones conceptuales de las pruebas tradicionales de 1RM hacen que su uso regular sea tanto impráctico como innecesario para la gran mayoría de los atletas. Además, pequeños errores en la estimación del valor de 1RM tienen poca relevancia práctica en entornos del mundo real, donde las fluctuaciones diarias en el estado neuromuscular superan naturalmente tales diferencias. La prescripción moderna de RT debería priorizar la practicidad, la seguridad y el monitoreo en tiempo real de la aplicación de fuerza, criterios que los métodos submáximos, guiados por la velocidad y perceptuales cumplen de manera mucho más efectiva que las pruebas de 1RM.
Loturco et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.