La mala salud mental perinatal es un problema significativo de salud pública, especialmente en países de ingresos bajos y medios. En África subsahariana, las condiciones de salud mental perinatal afectan a más de una de cada cinco mujeres. La estrategia de salud mental de Etiopía ordena la integración de servicios de salud mental en la atención primaria. Sin embargo, la detección y el tratamiento de las condiciones de salud mental perinatal siguen siendo en gran medida limitados debido a varios desafíos, incluida la débil integración en los servicios de salud materna e infantil. Este estudio tuvo como objetivo explorar el conocimiento, las prácticas y los factores percibidos que influyen en la detección y gestión de las condiciones de salud mental perinatal en instalaciones de atención primaria. Este estudio cualitativo exploratorio descriptivo se llevó a cabo entre agosto de 2023 y marzo de 2024 en diez instalaciones de atención primaria y el departamento de salud responsable de la subciudad en Adís Abeba. Realizamos 25 entrevistas en profundidad con trabajadores de salud materna de primera línea, gerentes de instalaciones y coordinadores de programas. Las entrevistas fueron grabadas en audio, transcritas literalmente y traducidas de amárico a inglés. Los datos se analizaron utilizando el enfoque de análisis temático inductivo de seis fases de Braun y Clarke, respaldado por el software ATLAS.ti. Dos autores codificaron los datos de forma independiente, y los temas se desarrollaron y refinaron mediante consenso del equipo. Se utilizó la lista de verificación de los Criterios Consolidados para la Presentación de Investigación Cualitativa (COREQ) para guiar la presentación. Identificamos cuatro temas interconectados. 1) Conocimiento fundamental, conceptos erróneos y actitudes hacia la salud mental perinatal: los trabajadores de salud materna demostraron conocimiento fundamental sobre las condiciones de salud mental perinatal, pero este fue inconsistente. Los conceptos erróneos notables incluyeron la confusión entre la depresión posparto y el ‘baby blues’ y la subestimación de su prevalencia local. A pesar de estas lagunas, los participantes mantenían actitudes fuertemente favorables hacia la integración de los servicios de salud mental perinatal; 2) Prácticas actuales en la detección y gestión de las condiciones de salud mental perinatal: las prácticas eran informales y reactivas, ya que ninguna de las diez instalaciones utilizó herramientas de detección validadas o siguió protocolos estandarizados. La evaluación se basó en la observación oportunista y las quejas reportadas por los pacientes, mientras que la gestión se limitó a consejería básica y vías de referencia poco confiables; 3) Brechas percibidas de preparación y capacidad: había una desconexión entre la confianza administrativa y la autopreparación reportada por los trabajadores de primera línea. Los gerentes asumieron que estaban preparados, mientras que los trabajadores de salud de primera línea informaron de brechas significativas en su capacidad para proporcionar servicios integrados de salud mental perinatal; 4) Barreras sistémicas y socioculturales para la implementación: estas incluían cargas de trabajo abrumadoras, infraestructura inadecuada, escasez de profesionales de salud mental, estigma generalizado y las atribuciones espirituales de la enfermedad mental, que en conjunto restringían una atención efectiva. Este estudio destaca las brechas críticas en la capacidad de los trabajadores de salud materna para proporcionar servicios de salud mental perinatal, enfatizando la necesidad de capacitación específica, herramientas estandarizadas y apoyo sistémico para integrar efectivamente la atención de salud mental perinatal en los servicios rutinarios de salud materna e infantil.
Bimrew et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.