Este estudio demuestra que la suplementación con luz rojo lejano durante las primeras etapas de crecimiento de la lechuga promueve la acumulación de biomasa al potenciar tanto la expansión del dosel como la actividad fotosintética, mientras mantiene niveles altos de compuestos funcionales como las antocianinas.
Levine et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.