La aplicación extensa de insecticidas sistémicos persistentes en los campos de arroz japoneses ha generado preocupaciones sobre la contaminación de los cuerpos de agua circundantes, incluidos sus metabolitos. Sin embargo, los datos sobre su presencia en agua de fuente y agua de grifo, que pueden representar vías de exposición humana, son escasos. Realizamos un monitoreo mensual del agua de fuente y agua de grifo de dos importantes regiones productoras de arroz, la Ciudad de Akita y el Pueblo de Ogata, analizando 11 insecticidas sistémicos y seis metabolitos de neonicotinoides mediante cromatografía líquida-espectrometría de masas en tándem (LC-MS/MS). Las concentraciones detectadas se compararon con estándares regulatorios y valores objetivos para estimar riesgos potenciales basados en valores de cocientes de riesgo (HQ) e índices de riesgo (HI). Se detectaron insecticidas sistémicos en todas las muestras, con concentraciones totales máximas de 943 ng/L en el agua de fuente y 572 ng/L en el agua de grifo en agosto. El dinotefurano fue el compuesto predominante, mientras que su metabolito dinotefurano-UF, conocido por su mayor toxicidad que el dinotefurano, apareció en concentraciones más altas en el agua de grifo que en el agua de fuente. Aunque todos los valores de HQ y HI fueron menores a 1, los efectos crónicos y de mezcla potenciales, junto con la ausencia de estándares regulatorios específicos para metabolitos, destacan la necesidad de un monitoreo continuo y evaluación de riesgos para proteger la seguridad del agua potable.
Putri et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.