Parte 1 — Proveniencia.VAPI proporciona una vía de evidencia criptográficamente verificable para la entrada del controlador. Cada sesión de juego produce un flujo firmado y encadenado de registros de evidencia de 228 bytes cuya origen (firma ECDSA-P256), orden (contador monótono + enlace de hash) e integridad (verificación de cadena de hash) pueden ser confirmados por cualquier parte tercera en una blockchain pública sin acceso al dispositivo original. Parte 2 — Física. La inyección solo de software se hace empíricamente inviable mediante un Capa de Confianza en la Entrada Física (PITL) de nueve niveles que vincula evidencia comprometida a señales del controlador acopladas a la física — línea base de gravedad del IMU, latencia causal de botón de IMU, correlación temporal cruzada stick-IMU, huellas biométricas cinemáticas (11 características, distancia de Mahalanobis), análisis de ritmo temporal y desafío-respuesta háptico activo utilizando los gatillos adaptativos motorizados del DualShock Edge. La validación del hardware en vivo en un DualShock Edge CFI-ZCP1 confirma un margen de detección de inyección de 14,000×. Parte 3 — Estado. El prototipo abarca ~220 archivos con ~1,289 pruebas automatizadas. Trece contratos están desplegados en la testnet de IoTeX. La calibración en vivo (Modo 6, Fase 38) evoluciona de manera autónoma los umbrales L4 a partir de datos de sesiones verificadas cada 6 horas utilizando un peso de decaimiento exponencial. Todos los umbrales PITL están calibrados empíricamente a partir de N=69 sesiones reales de 3 jugadores distintos. La principal limitación actual es la calibración de población única: L4 funciona como un detector de anomalías por jugador en lugar de un identificador entre jugadores (ratio de separación inter-persona 0.362.
Contravious Battle (Wed,) estudió esta pregunta.