Este artículo considera cómo la relación concebida entre la raza, la tecnología y el animal dentro de The Creator (2023) permite que la película ofrezca posibilidades radicales y anti-esencialistas para el posthumano como concepto dentro de la ciencia ficción. Lo hace analizando cómo la película configura escenas de parentesco entre especies dentro de su narrativa general sobre los derechos civiles robóticos. Después de contextualizar The Creator dentro de una línea de alteridad alegorizada que ha sido vista como simultáneamente liberadora y restrictiva por destacados académicos de la raza, demuestro cómo la película utiliza momentos de violencia revolucionaria antropocéntrica y post-antropocéntrica para trazar una trayectoria hacia el cosmopolitismo de especies como una forma de teorizar el posthumanismo. Pero esta trayectoria se complica por las maneras en que la película reinscribe el tecno-orientalismo a un nivel formal. El resultado, argumento, es una imagen triangulada de la raza, la tecnología y el animal que da lugar a maneras no binarias de conceptualizar la solidaridad no simplemente como un ejercicio teórico escrito, sino como una posibilidad especulativa fundamentada en la paradoja y la plasticidad.
Liam Rogers (Sun,) estudió esta cuestión.