El Karakalpakstán moderno es una entidad política cuasi-estatal, una unidad administrativo-territorial dentro de Uzbekistán. Tras adoptar la Declaración sobre la Soberanía del Estado de Karakalpakstán el 14 de diciembre de 1990, la élite política de Karakalpakstán firmó un acuerdo interestatal con el liderazgo político uzbeko el 9 de enero de 1993, según el cual Karakalpakstán pasó a ser parte de Uzbekistán con el estatus de entidad autónoma. Aunque el tratado preveía el derecho de Karakalpakstán a separarse de Uzbekistán tras la expiración del mismo, esto no ocurrió, y el tratado no fue renovado. Las circunstancias indicaban que el liderazgo político uzbeko consideraba la “absorción” de Karakalpakstán por Uzbekistán como una decisión definitiva. Durante los 30 años en que Karakalpakstán fue parte de Uzbekistán, el liderazgo político uzbeko estableció un control total sobre la élite política de Karakalpakstán y logró su lealtad incondicional. La legislación de Karakalpakstán, en particular su Constitución, se adaptó completamente a la legislación uzbeka. Tanto la Constitución de Uzbekistán como la Constitución de Karakalpakstán declaran la soberanía de Karakalpakstán y prevén su derecho a separarse de Uzbekistán a través de un referéndum. Sin embargo, el régimen político autoritario en Uzbekistán no prevé la menor posibilidad de realizar este derecho. Desde la perspectiva de las realidades políticas actuales, las perspectivas de la salida de Karakalpakstán de Uzbekistán son totalmente ilusorias. Ni la legislación karakalpaka ni la uzbeka prevén mecanismos legales para que Karakalpakstán se separe de Uzbekistán. La creación de tales mecanismos es imposible dada la naturaleza del régimen político. Karakalpakstán carece de cualquier medio para garantizar su propia soberanía, incluidas las fuerzas armadas. Por lo tanto, no puede ejercer su derecho a separarse de Uzbekistán incluso por la fuerza. Al mismo tiempo, las mismas disposiciones de la Constitución de Uzbekistán y de la Constitución de Karakalpakstán sobre la soberanía de Karakalpakstán dan lugar a una discusión científica sobre la naturaleza de estas disposiciones y la posibilidad de su implementación práctica.
Martyniuk et al. (jue,) estudiaron esta cuestión.