Entre 12 índices metabólicos, el LCI emergió como el predictor más fuerte para el desarrollo de CP en esta cohorte asiática, apoyando su uso como una herramienta simple y no invasiva para identificar individuos de alto riesgo para la aterosclerosis subclínica y mejorar la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.
He et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.