La resistencia bacteriana representa una creciente amenaza para la salud pública, especialmente con la diseminación de genes como blaNDM (metalo-β-lactamasa de Nueva Delhi), que confiere resistencia a casi todas las β-lactamas, incluidos los carbapenémicos. En Brasil, se ha observado un uso recurrente del acrónimo "NDN" (no determinado/no detectado/no disponible) en informes de laboratorio, a menudo enmascarando la presencia de mecanismos de resistencia debido a limitaciones diagnósticas. Este estudio tiene como objetivo discutir el impacto de la vigilancia genotípica limitada y presentar datos de resistencia de Minas Gerais que demuestran la circulación de genes críticos como blaNDM. Este es un estudio transversal, retrospectivo y descriptivo que analizó 13,012 aislamientos de bacterias gramnegativas de hospitales en Minas Gerais entre 2016 y 2022. Se seleccionaron muestras de orina, sangre, secreción traqueal y exudado de heridas quirúrgicas y se remitieron al laboratorio según los perfiles de resistencia fenotípica. La detección genotípica se realizó mediante PCR para los genes blaKPC, blaOXA, blaNDM, blaSPM, blaVIM y blaIMP. Los datos se categorizaron en tres períodos: pre-pandemia, pandemia y post-pandemia COVID-19. El análisis reveló un aumento significativo en la frecuencia de los genes blaNDM y blaOXA en el período post-pandémico, indicando la expansión de cepas resistentes tras las interrupciones del servicio diagnóstico y el uso intensivo de antimicrobianos durante la pandemia. Aunque blaKPC mostró una disminución proporcional, su número absoluto aumentó. Se identificó el gen mcr-1, relacionado con la resistencia a colistina, en cuatro aislamientos en el período post-pandémico, un hallazgo sin precedentes en el contexto analizado. El uso de "NDN" en contextos de laboratorio no representa ausencia de resistencia, sino más bien ausencia de capacidad de detección, creando un escenario falso de control. La falta de vigilancia genotípica compromete las acciones de control, diagnóstico y tratamiento. Estos hallazgos refuerzan la urgente necesidad de invertir en infraestructura diagnóstica, integrar sistemas de vigilancia y expandir el acceso a pruebas moleculares, especialmente en regiones fuera de los principales centros urbanos.
Pereira et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.