Un recién nacido masculino que pesaba 2,368 g fue entregado mediante cesárea de emergencia a las 32 3/7 semanas de gestación tras un hidrops fetal progresivo. Se le diagnosticó quilotórax congénito y se trató con drenaje torácico bilateral, diuréticos y suplementación de líquidos (incluido albúmina y plasma fresco congelado). El día 19, los niveles de SpO y presión arterial media disminuyeron al 60% y 25 mmHg, respectivamente. La radiografía de tórax mostró un pulmón hiperlúcido (signo de Westermark) y disminución de la vascularidad pulmonar izquierda (Fig. S 1A). La ecocardiografía reveló ausencia de flujo en la arteria pulmonar izquierda y flujo en mosaico en la arteria pulmonar derecha (Video 1 y Fig. S 1B), retorno venoso pulmonar izquierdo reducido, hipertensión pulmonar severa, severa
Kobayashi et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.