El pseudoaneurisma de arteria pulmonar (PAP) es una condición rara pero potencialmente mortal que puede surgir como consecuencia de infecciones, incluyendo COVID-19. El reconocimiento temprano y la intervención oportuna son cruciales para prevenir complicaciones. Describimos el caso de una mujer de 41 años con diabetes tipo 2 que presentó hemoptisis y tos seca persistente 2 meses después de recuperarse de neumonitis por COVID-19. La angiografía por tomografía computarizada reveló un pseudoaneurisma de 2.3 cm en la arteria pulmonar del lóbulo inferior derecho, asociado a una lesión cavitaria. La angiografía selectiva confirmó un PAP de 25 mm. Debido a su amplio cuello, se consideró que la embolización con bobinas o pegamento no era adecuada. Se implantó exitosamente un oclusor septal ventricular de tipo muscular Amplatzer de 10 mm, logrando la exclusión completa del pseudoaneurisma mientras se mantenía el flujo arterial distal. La paciente permaneció libre de hemoptisis, y la imagen de seguimiento demostró una oclusión efectiva con un pequeño saco residual. El PAP debe considerarse en sobrevivientes de COVID-19 que presenten hemoptisis. El cierre endovascular utilizando dispositivos Amplatzer ofrece un tratamiento seguro y eficaz, particularmente para pseudoaneurismas grandes o de cuello ancho donde las técnicas de embolización con bobinas o pegamento pueden ser inadecuadas.
Firouzi et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.