La cognición es el amortiguador de más alto orden en la jerarquía de la vida: una estructura que almacena información, regula la incertidumbre y permite un comportamiento adaptativo bajo restricciones de recursos. Partiendo de los tres axiomas de la Teoría de la Eficiencia Energética (EET), este documento desarrolla una interpretación de la cognición como un amortiguador informativo. La frontera del yo (la distinción entre el yo y lo no-yo) sirve como límite cognitivo; las estructuras de conocimiento (puntos cognitivos, bloques, redes, sistemas) almacenan información como energía en estado restringido; y la atención, el razonamiento y la metacognición regulan el flujo de información. El deslizamiento Benshi—el equilibrio dinámico entre conservación (sesgo hacia lo conocido) y expansión (sesgo hacia lo desconocido)—se instancia cognitivo como la oscilación entre depender del conocimiento establecido y explorar nuevas posibilidades. Mostramos que el ciclo cognitivo (perturbación → procesamiento implícito → bloqueo → pregunta → investigación → coincidencia → coherencia → ejecución → calibración → revisión) es la dinámica operacional del amortiguador cognitivo. El marco unifica los amortiguadores de membrana (celular), cuerpo (fisiológico) y neurona (almacenamiento informativo), demostrando que la misma lógica de frontera, gradiente y deslizamiento recurre a través de escalas. Predicciones verificables relacionan la flexibilidad cognitiva con medidas fisiológicas (variabilidad de la frecuencia cardíaca) e intervenciones terapéuticas (terapia cognitivo-conductual).
Hongpu Yang (Thu,) estudió esta cuestión.