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La evidencia epidemiológica sugiere que la incidencia de esclerosis lateral amiotrófica está aumentada en asociación con lesiones en la cabeza. Las lesiones repetitivas en la cabeza también están asociadas con el desarrollo de encefalopatía traumática crónica (CTE), una tauopatía caracterizada por ovillos neurofibrilares a lo largo del cerebro en la relativa ausencia de depósitos de β-amiloide. Examinamos 12 casos de CTE y, en 10, encontramos una proteopatía de la proteína de unión al ADN TAR de aproximadamente 43 kd (TDP-43) que afecta las cortezas frontal y temporal, el lóbulo temporal medial, los ganglios basales, el diencéfalo y el tronco encefálico. Tres atletas con CTE también desarrollaron una enfermedad de la neurona motora progresiva con debilidad profunda, atrofia, espasticidad y fasciculaciones varios años antes de la muerte. En estos 3 casos, había inclusiones abundantes positivas para TDP-43 y neuritas en la médula espinal además de cambios neurofibrilares por tau, pérdida de neuronas motoras y degeneración del tracto corticoespinal. La proteopatía por TDP-43 asociada con CTE es similar a la encontrada en la degeneración lobar frontotemporal con inclusiones de TDP-43, en que se ven afectadas regiones amplias del cerebro. Similar a la degeneración lobar frontotemporal con inclusiones de TDP-43, en algunos individuos con CTE, la proteopatía por TDP-43 se extiende para involucrar la médula espinal y está asociada con enfermedad de la neurona motora. Esta es la primera evidencia patológica de que el trauma repetitivo en la cabeza experimentado en deportes de colisión podría estar asociado con el desarrollo de una enfermedad de la neurona motora.
McKee et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.