Los resultados indican que la práctica basada en evidencia ha mejorado significativamente el manejo de la función gastrointestinal en pacientes después de la cirugía laparoscópica por enfermedades ginecológicas benignas, ha mejorado la tasa de implementación de los criterios de auditoría, ha acortado el tiempo de primer gas y defecación y ha reducido el grado de distensión abdominal después de la cirugía.
Zhou et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.