La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa transmitida por el aire causada por Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente a los pulmones. La estrategia DOTS recomendada por la Organización Mundial de la Salud emplea medicamentos de primera línea—isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol—para mejorar la adherencia y prevenir la resistencia. Sin embargo, la terapia multidrogas prolongada aumenta el riesgo de reacciones adversas a medicamentos (RAM) e interacciones fármaco-fármaco (IFF). Este estudio transversal, realizado durante seis meses en un hospital de atención terciaria, incluyó a 250 pacientes con TB que recibían terapia DOTS. Se recopilaron sistemáticamente datos sobre demografía, detalles del tratamiento, RAM e IFF. Un total de 230 pacientes (92%) experimentaron al menos una RAM, con la mayor incidencia en el grupo de edad de 50 a 59 años y un predominio masculino. La hepatotoxicidad fue la RAM más común. La mayoría de las reacciones fueron leves a moderadas y evaluadas como probables. También se observaron un número significativo de IFF, principalmente debido a la polifarmacia. En conclusión, las RAM y las IFF son comunes durante la terapia DOTS. Aunque la mayoría son manejables, el monitoreo regular es esencial para garantizar la seguridad del paciente y optimizar los resultados del tratamiento.
T et al. (jue,) estudiaron esta cuestión.