Las enfermedades del esófago incluyen un amplio espectro de trastornos estructurales, funcionales y nutricionales que afectan tanto a poblaciones pediátricas como a adultas. Entre estas, la ingestión de cuerpos extraños, el divertículo de Zenker y el síndrome de Plummer–Vinson representan condiciones clínicamente significativas con mecanismos fisiopatológicos y estrategias de manejo distintas. Esta revisión integra datos epidemiológicos globales (2010–2025), patrones de presentación clínica, avances diagnósticos y resultados terapéuticos. Se pone énfasis en el diagnóstico temprano utilizando técnicas endoscópicas y radiológicas, junto con enfoques emergentes mínimamente invasivos y preventivos. El estudio destaca cómo la mejora en la atención de emergencias, las intervenciones nutricionales y las innovaciones quirúrgicas han reducido significativamente la morbilidad y mortalidad asociadas con enfermedades esofágicas.
Abdumazhit et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.