¿La depresión en el hospital predice la mortalidad cardíaca a 18 meses en pacientes después de un infarto de miocardio?
La depresión en el hospital es un predictor significativo de mortalidad cardíaca a 18 meses tras un infarto de miocardio, particularmente en pacientes con contracciones ventriculares prematuras frecuentes, lo que resalta la necesidad de detección de la depresión post-infarto.
La depresión durante la hospitalización después de un infarto de miocardio es un predictor significativo de mortalidad cardíaca a 18 meses post-infarto. La depresión también mejora significativamente un modelo de estratificación del riesgo basado en riesgos tradicionales post-infarto, incluyendo infartos previos, clase Killip y PVCs. Además, el riesgo asociado con la depresión es mayor entre los pacientes con > o = 10 PVCs por hora. Este resultado es compatible con la literatura que sugiere un mecanismo arritmico como el vínculo entre factores psicológicos y muerte cardíaca súbita y subraya la importancia de desarrollar programas de detección y tratamiento para la depresión post-infarto.
Frasure‐Smith et al. (1995) estudiaron esta cuestión.
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