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Se ha encontrado que las células cancerosas expresan inmunoglobulina G (IgG), pero las funciones exactas y los mecanismos subyacentes de la IgG derivada del cáncer siguen siendo elusivos. En este estudio, primero confirmamos que la regulación a la baja de IgG restringía el crecimiento y la proliferación de las células cancerosas in vitro e in vivo. Para elucidar su mecanismo, realizamos un ensayo de co-inmunoprecipitación en células HeLa e identificamos 27 proteínas potenciales que interactúan con IgG. Entre ellas, el receptor de la proteína quinasa C activada 1 (RACK1), la proteína nuclear relacionada con ras (RAN) y la peroxiredoxina 1 (PRDX1) están estrechamente relacionados con el crecimiento celular y el estrés oxidativo, lo que nos llevó a investigar el mecanismo de acción de IgG en los fenómenos mencionados. Tras confirmar las interacciones entre IgG y las tres proteínas, experimentos adicionales revelaron que la regulación a la baja de la IgG derivada del cáncer reducía los niveles de especies reactivas de oxígeno (ROS) intracelulares al aumentar la capacidad antioxidante total celular. Además, algunos eliminadores de ROS, incluyendo catalasa (CAT), dimetilsulfóxido (DMSO), n-acetilcisteína (NAC) y superóxido dismutasa (SOD), inhibieron aún más el crecimiento de células cancerosas deficientes en IgG al suprimir la vía de señalización de la quinasa activada por mitógenos/quinasa regulada por factores extracelulares (MAPK/ERK) inducida por un bajo nivel de ROS intracelulares, mientras que el peróxido de hidrógeno exógeno (H2O2) a baja concentración promovió su supervivencia al incrementar los niveles de ROS intracelulares. Resultados similares se obtuvieron en un modelo animal y en tejidos humanos. En conjunto, nuestros resultados demuestran que la IgG derivada del cáncer puede potenciar el crecimiento y la proliferación de las células cancerosas al inducir la producción de ROS a bajo nivel. Estos hallazgos proporcionan nuevas pistas para entender la proliferación tumoral y diseñar terapias contra el cáncer.
Wang et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.