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Las principales fuentes de ácidos grasos libres (AGL) en la red metabólica son los ácidos grasos de cadena larga y media de origen triglicérido y los ácidos grasos de cadena corta producidos por microorganismos intestinales a través de la fermentación de fibra dietética. Estudios recientes han demostrado que los AGL no solo sirven como fuente de energía para el metabolismo del cuerpo, sino que también participan en la regulación de la función arterial. Se ha demostrado que el exceso de AGL conduce a disfunción endotelial, hipertrofia vascular y rigidez de la pared del vaso, que son desencadenantes importantes de la hipertensión arterial y la aterosclerosis. No obstante, los receptores de ácidos grasos libres (FFAR) están involucrados en la regulación de funciones arteriales, incluyendo la proliferación, diferenciación, migración, apoptosis, inflamación y angiogénesis de las células endoteliales vasculares (CEV) y las células musculares lisas vasculares (CMLV). Regulan activamente la hipertensión, la disfunción endotelial y la aterosclerosis. El objetivo de esta revisión es examinar los roles y la heterogeneidad de los AGL y los FFAR en la regulación de la función arterial, con miras a identificar los puntos de intersección entre sus acciones y proporcionar nuevas perspectivas sobre la prevención y tratamiento de enfermedades asociadas con la disfunción arterial, así como el desarrollo de fármacos dirigidos.
Yu et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.