Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Las familias riesgosas se caracterizan por el conflicto y la agresión y por relaciones que son frías, no solidarias y negligentes. Estas características familiares crean vulnerabilidades y/o interactúan con vulnerabilidades genéticamente basadas en los descendientes que producen interrupciones en el funcionamiento psicosocial (específicamente en el procesamiento emocional y la competencia social), interrupciones en los sistemas biológicos reguladores responsivos al estrés, incluyendo la función simpática-adrenomedular y la función hipotálamo-hipofisaria-adrenocortical, y comportamientos de salud deficientes, especialmente el abuso de sustancias. Este perfil biobehavioral integrado conduce a un riesgo acumulativo consecuente para trastornos de salud mental, enfermedades crónicas mayores y mortalidad temprana. Concluimos que los entornos familiares infantiles representan vínculos vitales para comprender la salud mental y física a lo largo de la vida.
Repetti et al. (Viernes,) estudiaron esta pregunta.